Irreconciliables

Mi cuerpo
está cansado ya de conocerme,
de darse a conocer,
de ir siempre conmigo a todas partes,
de huir interminable el horizonte
que sólo queda con sí mismo.

Sus extrañas manías, su memoria,
su estar encadenado a la agonía,
a la terbutalina y al café
a la melancolía en cada cosa,
los mismos libros y la misma música
y su morirse poco a poco,
-ama la muerte el cuerpo-
quitándonos el pelo
poniéndonos cara de padre.

Su desbocado corazón nocturno
no sé qué espera de nosotros,
qué ansía
sin dejarnos dormir.

Mas no he venido aquí a escribir
del insomnio
y su podrido halo literario,
he venido a reiterar
la reconciliación
mis ganas de vivir tranquilo,
pese al daño que ambos nos hicimos
pese al daño que ambos nos hacemos.

3 comentarios en “Irreconciliables

  1. “Su desbocado corazón nocturno
    no sé qué espera de nosotros,
    qué ansía
    sin dejarnos dormir.”
    Precioso… 🙂
    beso

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