¿Para qué?

No importa que la ames y la hayas amado durante horas en silencio, con todo tu silencio, no escuchará como pronuncias su nombre sin necesidad de otra voz que tu propio pensamiento, cada día de la semana, cada hora que permaneces despierto, cada sueño que dibujas con su imagen mientras duermes. No dejas de traerla … Sigue leyendo ¿Para qué?